Ingredientes naturales para cuidar tu cuerpo

Los productos para embellecer la piel y el cuerpo han existido siempre, encontrándose evidencias ya desde el Antiguo Egipto. Se trataba de productos naturales, de origen vegetal y animal, poco o nada tratados por personas especializadas o de forma casera: leche de burra, harina de arroz o de habas, clara de huevo, extractos de flores, etc.

 

Hoy en día, en cambio, estos productos llamados “cosméticos” son parte de uno delos mayores negocios y se producen de forma industrial a base de muchos componentes tóxicos para nuestra salud.

 

 

Es por eso que no me gusta llamar “cosmética natural” a los productos que cuidan la piel, ya que eso me recuerda a los productos que tan sólo pretenden maquillar por fuera, sin aportar ningún tipo de beneficio a la salud. De hecho, este término deriva de la palabra griega kosmetikós que significa “relativo a la ornamentación”.

 

Para mi, la base de un piel bonita es que esté lo más sana posible. Por fuera y por dentro. Y para eso es importante elegir productos que estén elaborados a partir de ingredientes totalmente inocuos para nuestro cuerpo, todos ellos, así como su combinación. La elección de las materias primas es una de las partes más importantes para elaborar un buen producto, y la variación de las texturas y los precios finales tiene mucho que ver con ésto.

 

¿Por qué utilizar una crema a base de cera de abeja?

La cera de abeja es utilizada desde la antigüedad debido a sus propiedades impermeables y resistentes a la humedad. Es por eso que, además de ser el emulgente que mezcla la parte acuosa con la parte grasa, constituye uno de los mejores conservantes naturales para las cremas y pomadas artesanas.

 

Entre las propiedades que comparte con el resto de productos apícolas están:

 

 * Antiinflamatoria

* Bacteriostática

* Cicatrizante

* Antioxidante1

 

 

 

 

¿Qué propiedades tienen los aceites vegetales de presión en frío?

Los aceites vegetales son la parte grasa de las crema y pomada. Se trata de una parte fundamental ya que portan las propiedades de las plantas medicinales (ya sea en aceites esenciales o macerados) pero también forman una película de protección para nuestra piel, frente a la sequedad, la humedad y otros agentes erosionadores. Además, son nutritivos en sí mismos, y sus propiedades varían en función del tipo de aceite, siendo su combinación determinada por el uso que le demos. En general, los aceites vegetales nos aportan:

 * Vitaminas

* Antioxidantes (en mayor o menor medida según el tipo)

* Mejora de la circulación (superficial o profunda, en función del tipo y la aplicación)

* Efecto regenerador de la piel y cicatrizante

* Efecto antiinflamatorio

 

Aquellos aceites que han sido extraídos mediante presión en frío, conservan mejor muchas propiedades que pueden dañarse con el calor, como la Vitamina E (antioxidante). El calor se utiliza para obtener mayor cantidad de aceite, por lo que el precio de los aceites prensados en frío siempre es mayor, así como su duración. También es importante utilizar aceites ecológicos, ya que evitamos los efectos nocivos de los pesticidas y la contaminación ambiental.

 

¿Cuáles son las ventajas de los aceites esenciales?

Un aceite esencial es la esencia destilada de plantas y vegetales aromáticos, por lo que su olor es muy intenso de forma natural, sin ningún tipo de aditivo sintético ni potenciador. Se trata de un olor volátil, como el de cualquier flor, que se evapora al poco de liberarlo. Es fundamental diferenciarlo de las esencias y perfumes industriales que se adhieren a la piel y los tejidos durante mucho tiempo. Esta duración artificial tiene que ver con sustancias creadas para ello, que se pegan a la piel y taponan los poros, pudiendo provocar alergias y dermatitis. En estos casos, el precio también es un indicador que ayuda a distinguir entre aceite esencial puro y esencia sintética.

 

Una característica de los productos cuya finalidad es cuidar la piel es que su olor no tiene que ver con una cuestión meramente estética o de gusto, si no que se relaciona con las propiedades medicinales que aporten esos aceites esenciales.

 

Los aceites esenciales puros NO contienen ácidos grasos (a pesar de llamarse aceites), ni vitaminas pero sí muchas propiedades medicinales concentradas. Es por eso que su uso debe ser casi siempre diluido, tanto para la ingestión como para la piel. Se utilizan no sólo para tratamientos físicos si no también psicológicos y emocionales: estrés, depresión, nerviosismo, insomnio, apatía, miedos, etc...de lo que se deriva la aromaterapia.

 

Se trata de auténticos tesoros, gotas que recogen toda la energía de las plantas y mucho más seguros que la utilización de sustancias aisladas artificialmente, ya que las moléculas terapéuticas se equilibran con el resto de moléculas de la planta. Es por eso que sus beneficios para nuestra piel son tantos como los de las plantas aromáticas medicinales de las que proceden:

* Antisépticos

* Cicatrizantes

* Analgésicos

* Descongestionantes

* Relajantes

* Antiinflamatorios2

 

 

 

 

Muchos de ellos son muy ricos en antioxidantes, y al ser también antisépticos, ayudan a la conservación natural de cremas y pomadas, sin necesidad de usar otro productos sintéticos para ello. Al igual que en con el resto de ingredientes, merece la pena buscar siempre un aceite esencial ecológico, sin restos de productos tóxicos.

 

Todos estos ingredientes marcan la diferencia entre los productos naturales de calidad y las imitaciones que continuamente aparecen. Es muy importante aprender a leer las etiquetas, asegurarnos de que reconocemos los ingredientes y que éstos no estén adulterados, refinados, etc . También que estén en cantidades adecuadas y no sean un mero reclamo: como decía en el primer artículo, de nada sirve que haya ingredientes buenos si su concentración es mínima y se diluye en un mar de ingredientes sintéticos y tóxicos.

 

En próximos artículos hablaremos sobre cuáles son algunos de esos ingredientes nocivos y cómo reconocerlos.

 

1. Botanical Online: una página de consulta de propiedades y usos de plantas, aceites y otros alimentos muy interesante que siempre tengo a mano.

2. Antonia Jover. Curso de Aromaterapia avalado por el Instituto Frances de Aromatología.